Tarjetas de crédito “revolving” ¿usurarias?

Lo primero de todo, desear a nuestros lectores un 2020 y que tengan un año lleno de alegría y felicidad.

Hoy, y para dar un buen inicio a esta nueva década que nos aguarda, les traemos un poco de derecho bancario. No se asusten, lo vamos a hacer apto para todos los públicos y tratando siempre de aclararles todas sus dudas.

Hablaremos pues de las tarjetas de crédito “revolving”.

Dicho producto, se considera un instrumento de pago para poder aplazar las compras que realizamos. En su mayoría, llevan un límite de crédito aparejado a la tarjeta del que puede disponer en cualquier momento que, en cuanto se va saldando la deuda, se va reponiendo. Es decir, tiene flexibilidad en el pago puesto que el cliente elige que cantidad al mes va a abonar. Es un producto caracterizado por ser rápido, eficaz y para gastos extraordinarios en los que el consumidor no dispone de una liquidez en ese momento.

Podría parecer una operación interesante para el usuario, incluso ventajosa. Pero dichas tarjetas de crédito esconden algo que puede pasar inadvertido si no le paran atención: un tipo de interés muy elevado. Los intereses habituales que conllevan las tarjetas revolving rondan el 25% de TAE (¡).

Muchos decidieron contratar este tipo de tarjeta para pequeños gastos del día a día sin embargo después se encontraban con una cantidad ingente de deuda, que nada tiene que ver con la realidad del uso de este crédito. Es una deuda que resulta interminable, salvo que la puedas liquidar toda de golpe, por los numerosos intereses que conlleva.

El caso no es baladí y ya se encuentran, desde 2016, con un buen número de casos en los juzgados. Aun existiendo jurisprudencia dispar, ya se cuentan numerosas sentencias a favor de los consumidores y en estos momentos, se espera, una decisión del alto Tribunal Supremo por un recurso de casación el cual examinará la posible y más que evidente usura.

En la actualidad los jueces y tribunales están basando sus decisiones en la Ley de represión a la Usura de 1908 y en una Sentencia del Tribunal Supremo de 2015. Se estima que el interés es usurario cuando sea “notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado”.

Nuestra ciudad no se mantiene ajena al problema y ya se ha pronunciado sobre esta cuestión por ejemplo en la Sentencia de la Audiencia Provincial de Tarragona 470/2018, de 6 de noviembre de 2018, en la que expone que: el interés estipulado es usurario en los términos expuestos e infringe la prohibición en el art. 1 de la Ley 1908, pues un interés del 24% (TAE 26,82%) debe ser considerado desorbitado y abusivo y manifiestamente desproporcionado al interés del dinero.

Por ello, el mejor consejo que les podemos dar es que revisen si pueden tener algún tipo de producto bancario que se asemeje a tales características. Y de ser así, se pongan en manos de profesionales especializados como nosotros.

La sentencia favorable al consumidor provocará que se reduzca notablemente su deuda, incluso le devuelvan el dinero pagado de más con intereses legales incluidos.

Corredactor alumno Master Abogacía Universidad Rovira i Virgili 

Marc Tuset Martorell

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